jueves, 21 de abril de 2011

Maringwe 23, Lwanga

Esto no lo escribí yo, pero como siempre mi super héroe personal me hace atenuar mi dura mirada sobre la Iglesia, creo que es necesario en esta semana leerlo mas que nunca, ademas su envío está "fresquito", estoy lateando mucho, ahí les transcribo la recién llegada carta de Kwenda...el que la mayoría de Uds. ya conocoe:

Beira, martes santo, 19 de Abril del 2011 
Queridos amigos y amigas:

Anteayer celebramos Domingo de Ramos en Maringwe. Comencé la Misa medio atravesado porque todo el mundo llegó atrasado ya que con la conversa del desayuno y el cambio de horario se nos olvidó tocar la primera seña con el par de fierros que nos hacen de campana…, llegaron apenas 4 danzarinas, a los chiquillos se les olvidó llevar los batukes pa la procesión y a mí se me olvidó llevar la cruz… todo mal. Después, con la lectura de la Pasión de Jesús, de su amor por el Padre, por los suyos, por nosotros, su dignidad sufriente y el drama del amor traicionado… lo de la cruz, los batukes y las danzarinas no eran nada. Todo es nada al lado del amor traicionado. Al final de la Misa, cuando saludaba a la gente en la salida me dicen como urgentemente si podían sacar unas monedas de la colecta pa ir a comprar plátanos rápido porque el Lwanga se estaba cayendo desmayado del hambre; así, se estaba desmayando el niño (4 años y medio). No había comido nada ese día, nada desde el sábado en la mañana cuando acudió con todos los del barrio a la “Brinca Escolinha” de la casa Santa Mónica, donde toman un desayuno antes de hacer algún par de juegos, ensayar canciones con mímicas y dibujar algunos mamarrachos con tiza en las paredes o con lápices de colores en algunas hojas. Se estaba desmayando de hambre el Lwanga… Saben que con eso le entra una indignación a uno…!

Pienso que igual que ustedes, especialmente los católicos, (pero los no católicos también imagino), estoy espantado asistiendo al medio numerito que estamos dando los curas y obispos en Chile –y hacía rato que empezó en otros países. Dando jugo olímpico. Una vergüenza madre y, como alguien dijo, una oportunidad inmejorable para volver a la humildad. Una cosa hay que tener claro y no confundirse, ellos no son la Iglesia, y eso da una más certera claridad de que el que no está con los pobres siendo pobre no está con Jesús. De todo ese triste circo (por decir algo… porque escenario, cuadro, situación… elijan ustedes), lo que más me indigna no es la hipocresía tremenda de andar pontificando normas morales públicas y en el confesionario, en cuanto se hacen cochinadas en privado (aunque me avergüenza enormemente y me desarma el aprovechamiento de la autoridad en beneficio del propio placer). Pero insisto en que no me indigna tanto eso porque nunca compré mucho aquello de ‘la dignidad del sacerdote’ con cuellos y perfumes. Mi sacerdocio no es otro que el de Jesucristo que era carpintero, amigo de pescadores y de pecadores, especialmente de los pobres y que murió asesinado, desnudo en la cruz, después de ser perseguido y preso. Ese es mi sacerdocio y no quiero nunca olvidarme de eso. Lo que me indigna son los negocios raros. Las salidas en patota a Europa a ver la pobreza de San Francisco en Asís… La compra de departamentos superlujosos para que vivan amigos y familiares… Eso me indigna, el hambre del Lwanga. Entiendo así la tristeza de Jesús por la codicia de su amigo Judas –que decía preocuparse de los pobres, pero era ladrón. El amor traicionado. Lwanga traicionado en una parroquia de Santiago… Se me aprieta la garganta, me salen las lágrimas y me pongo tartamudo de la rabia y de la pena…

A comienzos de abril empecé a hacer la ronda anual de visitas a las comunidades. Partí por la lejana comunidad de Nyankhone. En Canxixe subieron a la camioneta chiquillos que iban a la visita, por el camino se terminó de llenar con otros. Llegamos justo casi al anochecer entre bajadas, subidas, todos pa’ juera, por ahí no, cuidado con la zanja, ahora súbanse de nuevo… Estaba la comunidad esperando con ramos y con cantos, todos alegres, preocupados, reunidos, gritando, cantando desde temprano esperando la visita. Se puro sale el corazón de la alegría, de la emoción admirada. “Para eso vine a África”. Saboreo la Misión como el primer día de llegada, hace ya casi 14 años. La Misión es eso: visitar. Ir a encontrarse con el que espera (y todos esperamos). Hacer con el otro un nosotros. Pucha que es bueno esto! Y en la noche ya después de haber comido en grupitos de las distintas aldeas que han venido, se enciende el fuego grande y comienzan los cantos. Desde el 2009 que no iba a Nyankhone y muchos de los cantos hablaban de ‘Rubeto’… Después comienzan a danzar iluminados por el fuego y por la Luna, iluminados por la alegría de recibir una visita que viene en nombre no de un gobierno ni de un Programa ni de una ONG, ni siquiera en nombre de una Iglesia, sino que viene en nombre de Dios, del Tata Dios. Se siente un ambiente de que hemos llegado, de que estamos en casa, de que como que no falta nada. Y se baila sin parar esa alegría. Y creo que una cosa que admira, alivia y libera, especialmente a los hombres, es que sea una alegría de canto y de danza sin necesidad de la bebida, de emborracharse buscándole la pepa a la vida. En Nyankhone me dormí cansado en la pequeña cabaña escuchando esos coros de jóvenes, niñas y viejos respondiéndose unos a otros.

Después he hecho visitas a las comunidades de Canxixe, Nyang’ombe, Mirione y Djo-djo. A Chigo no pudimos ir porque el camino estaba absolutamente embarrado. Les ofrecí ir a pie pero como que les dio lata que la Misa y la fiesta fueran rodeados de barro. Y que así ande nuestra vida, hermanos, visitándonos con el respeto que merece la tierra sagrada, el barro sagrado que es la mera humanidad presente en cada persona, amén En Nyamaika pasamos a buscar las ropas y cosas que dejó Vitoria, la joven de 28 años que apenas duró un mes y medio en Maringwe estrenándose como nueva profesora. Murió después de 8 días de malaria. Le dimos la Unción de los enfermos en el hospital el lunes en la mañana y se murió a las 3 de la tarde. A las 6 salimos con su cuerpo amortajado en el carro, con 4 profesores acompañando a su hermana Palheta, una de nuestras becadas. Viajamos llorando en silencio las 7 horas hasta Beira. Si Vitoria hubiera tenido una alimentación más completa no se la lleva la malaria… Eso estamos tratando de dar a los grupos de Kupedzana y de la ‘Brinca Escolinha’ y capazmente que les escribamos pasando el sombrerito para que el Lwanga no se vuelva a desmayar del hambre ni se nos mueran más profes jóvenes como la Vitoria. No sé qué hora sería en la noche pero no fui capaz de levantarme de pura fatiga pa asistir a los teatros que ya hacían reír a la gente. Seguramente me estaban imitando, o tal vez se reían de los curanderos o criticaban la violencia en la familia… A la mañana siguiente oración para abrir el día a las 6. Las chiquillas se van en lote a bañar a un estero cercano y traer el agua. Los jóvenes ayudan a buscar leña. Después del desayuno (un puré azucarado), una pequeña catequesis, confesiones y la Misa. Comulgan 4 ó 5 personas porque la gran mayoría de nuestra gente son polígamos, pero la verdad es que eso no me importa mucho. Son muy respetuosos de Dios y el Señor Dios corresponde bien y se requetemuere de amor por ellos. Y ellos, aunque de repente no estén muy seguros, creo que se dan cuenta, les gusta, lo sospechan, lo saben. Esas son mis noticias. Cuando vamos en esas cansadoras visitas, tratamos de darnos juntos cuenta de estos amores y de celebrarlos. Después de almuerzo salimos casi arrancando de las nubes de lluvia que nos perseguían.  Kwenda

martes, 19 de abril de 2011

Gracias por venir


Dos pequeños valientes llegaron a esta tierra hace seis años, en medio del frío y las lluvias de la Araucanía, de alguna forma entre los dos, collereándole a la vida lograron zafar de duros pasos…para ellos nada fue fácil, al crudo invierno le sumaron otras pascuas, el abandono siempre fue una constante, pienso en sus dos primeros años y pienso también como se acompañaron y se fortalecieron…Vicente y Jóse, son dos pequeños caballeros, valerosos, nobles y compañeros…caminaron largas rutas pero al final y después de un par de años nos encontraron, desde entonces y pese a que mañana cumplen años son ellos los que nos han llenado de regalos cada día…nunca olvidaré su rictus preocupado y esas dos manitos entrelazadas que no se soltaron hasta llegar a su nuevo hogar…HIJOS hermosos, igual de hermosos que Manuel…cada día sueño pero además disfruto de sus besos, payasadas, peleas, esfuerzos, penas y logros…gracias por venir…gracias por venir, desde ahora, desde acá los abrazo…gracias por venir

jueves, 31 de marzo de 2011

Una Brisa...una Hija

EL día de ayer su cara, su cuerpo empezó a tener forma, nos "ecografiamos" el corazón, estamos oficialmente en espera, Mi Negra, nuestros hijos...yo, expongo en las siguientes líneas algo de lo que me pasa, tal vez solo coherente para mi, pero en fin, ahí está


Dormí  poco y por espisodios, ahora que ya es de día, como diría Fito “…si ves que estoy pensando en otra cosa no es nada malo, es que pasó una brisa
Cerré mis ojos pensando en que lugar, bajo que estrellas estarías cerrando los tuyos, quien te habrá dado el beso de buenas noches (¿te habrán dado beso de buenas noches?), cuál fue el último color que vieron tus ojos antes de dormir, si alguien durante la noche se habrá preocupado de cobijar tu sueño… es eso, no es nada malo es solo que pasó una brisa
Me acompañas de manera permanente, desde ayer de manera permanente, antes sabía de manera intangible que rondabas mis alegrías y penas, hoy siento tu presencia, te extraño, quiero tenerte con nosotros…, pero sé también que el camino es largo y que en algún lugar por ahí estás buscando la salida hacia tu hogar…paciencia…no es nada malo, es solo que pasó una brisa
Mi Negra pequeñita a esa hora y en todas las horas te espero
Tu capitán envejecido del barco familiar 

sábado, 26 de marzo de 2011

Gente que camina los caminos

Tenemos en nuestras vidas, hablando como caminante, dos grandes tipos de rutas o caminos: los históricos y los cotidianos.

Los caminos cotidianos son aquellos de todos los días, los habituales, los que cruzamos y caminamos cada vez que cumplimos nuestros deberes, sean estos escolares, laborales, familiares, de negocios, etc. etc...

Muchas veces esos caminos cotidianos se transforman en históricos, por una u otra razón se repiten pero a la vez son distintos, van señalando los grandes rumbos de nuestras vidas, decisivos les llaman algunos, fundamentales les llaman otros, yo los llamo importantes, mas no indispensables...

Cuando uno logra recorrer cartas geográficas, mapas ruteros en los que se entremezclan como pequeñas redecillas los caminos cotidianos con los caminos históricos puede detenerse un momento y decir: “vaya parece que avanzamos”.

Ambos caminos, los cotidianos y los históricos, suelen estar llenos de personas, sin embargo no todas son gente que camina caminos, ésta es mas bien poca en nuestras rutas, a veces nos basta una mano para señalarlas, a veces mas...

En fin, existe un tipo especialísimo de personas, de gente que camina caminos, son aquellos que pese a tener blancos, grises y negros - como todos nosotros- se convierten en seres de luz de nuestros caminos, caminantes que cruzan junto a ti caminos cotidianos pero también son capaces de acompañar las rutas mas prolongadas de los caminos históricos, están ahí, van de la mano, algunas veces usan distintas vías, pero tu “los sabes” presentes.

Entonces y a veces, es necesario mirar a esos caminantes y dar las gracias, tener con ellos un gesto fraterno que nos ayude a llenar de mas energía los días en que el camino se pone cuesta arriba o se llena de temporales, manifestar a través de símbolos la permanente compañía, la solidaridad y todo el cariño de tantos años de transitar...entonces uno llama, o les escribe a estos caminantes especiales y les hace una invitación, esperando con el corazón apretado que ojalá la acepten y.... seguir siendo Gente que Camina los Caminos...

domingo, 20 de junio de 2010

22 años desde aquella tarde



Con una vieja transistor a pilas, unas velas por si había apagón, mas un paquete nuevo de Hilton rojos, nos sentamos a escuchar recuentos definitivos, alternando la Chilena y la Cooperativa, debe haber sido casi la medianoche, o alrededor, abrimos la ventana prendimos uno de los puchos...nos concentramos en escuchar…¿ tu creís viejo que esto ahora resulte….?... No se hijo, me dijiste con voz dudosa, no se pero todo ha sido tan prometedor….te miro  mas allá de tus arrugas, mas allá de la noche, todavía puedo ver las profundas cicactrices que la tortura ha dejado en tu alma, esas que no se borran….nos volvemos a concentrar en la radio, es definitivo, lo dice Cooperativa, pero también lo confirman los gritos de alegría de tanta gente en las calles, por algunos segundos nos quedamos mirando fijamente, sonreímos y estallamos en un llanto que nos hermana, aunque somos padre e hijo, esas lagrimas, ese profundo abrazo nos hermanan, ahora con los años recuerdo mi inocente pregunta de los 18 años ¿y tu creís viejo que ahora resulte…?

domingo, 9 de mayo de 2010

No la conocí pero aun la recuerdo….

Hace años y durante algún tiempo trabajé en el Hospital Psiquiátrico El Peral, lugar del que se cuentan y donde aún ocurren muchas historias tenebrosas, no precisamente por sus pacientes…pero ese es otro cuento.
Durante un año y antes de trasladarnos a vivir al norte de Chile estuve fuertemente comprometido en mis tiempos y afectos con este lugar y sus usuarios. En ese contexto conocí a Gonzalo y más tarde a su madre la Señora Olivia.
Gonzalo permanentemente abandonaba el hospital para regresar a la casa de su madre, pacientemente ella cada vez que esto ocurría nos avisaba o lo acompañaba de regreso al hospital.
Gonzalo era uno de aquellos pacientes “rezagados” que el antiguo y añejo modelo biomédico en psiquiatría había definido como “irrecuperables” y que llevaba muchos muchos años residiendo en el hospital, lo que también es otro cuento….
Tratando de entender, en algo, lo que le ocurría a Gonzalo, en una oportunidad realicé el ejercicio de hacer el mismo recorrido que el hacía para trasladarse a la casa de su madre. En ese tiempo el Transantiago no aparecía ni siquiera lejanamente en el escenario, aún nos movíamos todos en las famosas micros amarillas.
El Peral está ubicado hacia el extremo sur oriente de la comuna de Puente Alto, la casa de la familia de Gonzalo está en Ñuñoa, él solo conocía una forma de irse desde El Peral a su casa, que esta era tomando una micro que lo dejara cerca del barrio Mapocho y desde ahí, cerca del Parque Forestal tomar otra que lo dejaba a algunas cuadras de su casa…en fin después de un par de horas logré llegar haciendo esa ruta.
En la casa de Gonzalo estaba esperándome su madre, la Señora Olivia, con ella pasamos una larga tarde de conversación acompañados por un par de tazas de café, gracias a Gonzalo y la Señora Olivia pude conocer a Cecilia, otra de sus hijas.
Cecilia era una joven trabajadora social que fue detenida y hecha desaparecer, previo paso por Villa Grimaldi, por los agentes de la dictadura de Pinochet en los 70´s, en el momento de su detención Cecilia estaba además embarazada, la señora Olivia y el resto de su familia nunca más la volvieron a ver, menos aún al hijo o hija de ella.
Solo han podido reconstruir a jirones, como miles de chilenos, los últimos momentos en los que alguien la vio con vida. Desde esa tarde admiro y llevo en un rincón de mi alma a la Señora Olivia, a Gonzalo, a Cecilia y por supuesto que su hijo. No puedo evitar pensaren ellos con pena y cariño, además de decir que aunque Nunca la conocí aún la recuerdo….

domingo, 4 de abril de 2010

Kwenda

Tengo un amigo….solía llamarse Roberto, pero hoy casi todos los que lo rodean lo llama Kwenda….si tuviese que abrazar a alguien para decirle con alegría ¡Resucitó! Ese sería el Kwenda….como en un cuento lo conocí hace mucho mucho tiempo, cuando en Chile todavía se respiraba algunos de los últimos aires de la feroz dictadura militar, y vaya que  Roberto de esos tiempos, sabía de esa ferocidad, lo comprendí sobre todo cuando nos tocó ser actores secundarios y testigos de cómo su padre regresaba de una tumba de arena solo para poder despedirlo.

Muchos de los que podrán leer estas líneas podrán recordar con que alegría Kwenda nos enseño sobre cantarle a ese Dios en el que todavía creíamos, a celebrar con esa Iglesia que aún no nos desgarraba, a acompañar desde el amor al prójimo liturgias y misiones…hoy día- hablo solo por mi- no me quedan fuerzas y menos ganas para caminar esas andadas, recuerdo con algo de nostalgia esas canciones paganas e incluso a veces las tarareo, en fin…escribo este pequeñito texto para aún y sobre mi cinismo, pesimismo y descreimiento saludar a alguien y saber que en Kwenda y espero que en otros mas como el, vive el fruto escondido por ahora de un futuro en el que el Reino de verdad,pero de verdad se comienza a construir entre los pobres para ser de los humildes…Kwenda si es verdad te abrazo porque dicen por ahí que Jesús, nuestro Jesús, RESUCITO

Pepe Suazo
Los ANgeles, Chile, en el atardecer de la Pascua de Resurrección del 2010